Investigador universitario llama a reconocer el papel de las comunidades rurales en la conservación de los recursos naturales y el patrimonio cultural.
El campo representa mucho más que la producción de alimentos; es un espacio donde se preservan tradiciones, conocimientos ancestrales, biodiversidad y formas de vida fundamentales para la sociedad, afirmó Carlos Manuel Arriaga Jordán, investigador del Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales (ICAR) de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).
En el marco del Día Mundial del Desarrollo Rural, el especialista destacó la importancia de impulsar políticas y acciones que fortalezcan a las comunidades rurales, al considerar que su bienestar está estrechamente relacionado con la conservación de los recursos naturales y el desarrollo territorial.
Arriaga Jordán explicó que el desarrollo rural debe entenderse como un proceso integral que busca mejorar las condiciones de vida de quienes habitan el campo, más allá de la actividad agrícola y ganadera, al involucrar aspectos sociales, económicos, ambientales y culturales.
El investigador señaló que durante años el sector rural fue relegado frente al crecimiento urbano; sin embargo, actualmente es necesario reconocer la relación entre ambos espacios, pues las comunidades rurales contribuyen al cuidado de bosques, agua, alimentos y otros servicios ambientales esenciales.
Como parte de este compromiso, el ICAR impulsa proyectos de investigación y formación de especialistas mediante programas como la Maestría en Agroindustria Rural, Desarrollo Territorial y Turismo Agroalimentario, con los que se promueve el aprovechamiento de productos con identidad regional y el fortalecimiento de las economías locales.
Asimismo, destacó que la UAEMéx desarrolla estudios relacionados con agroecología, producción campesina, conservación forestal, cambio climático, migración, género y sistemas agroalimentarios, con el objetivo de generar conocimiento que contribuya al bienestar de las comunidades rurales.
Finalmente, Arriaga Jordán llamó a gobiernos, instituciones educativas y sociedad a reconocer la importancia del campo y generar mayores oportunidades para quienes mantienen vivas las tradiciones, producen alimentos y protegen los territorios naturales.
 
 
 
 
 























