Las principales confederaciones rechazaron la propuesta de abrir la Copa del Mundo y otros torneos internacionales al capital privado.
La FIFA enfrenta una fuerte oposición tras la propuesta de su presidente Gianni Infantino para permitir la participación de capital privado en la propiedad de la Copa del Mundo y otras competiciones internacionales.
La iniciativa provocó una rápida reacción de las principales confederaciones. La UEFA y la CONCACAF expresaron su rechazo al proyecto al considerar que una decisión de esta magnitud debe contar con mayor consulta y transparencia entre las asociaciones miembros.
El organismo europeo advirtió que sus selecciones podrían dejar de participar en torneos organizados por la FIFA si la propuesta continúa vigente, al señalar que la Copa del Mundo representa un patrimonio deportivo y no un producto comercial.
Por su parte, la CONCACAF cuestionó la necesidad de recurrir a inversionistas privados y planteó utilizar los recursos financieros de la FIFA para fortalecer programas de desarrollo del fútbol.
La postura conjunta de Europa y Norteamérica coloca a la FIFA ante uno de sus mayores desafíos políticos, con un posible cambio en el rumbo de las competencias internacionales.
 
 
 
 
 































