EL CAUDILLO

Por Luis Pinal Da Silva

Aunque se diga que el Gobierno Federal ha logrado ahorros por caso 3 billones de pesos, es dinero, recurso, que no se ve dónde lo están aplicando.

Su dicho es lo único que cuenta, lo único que vale y debe aceptarse, aunque no se vea por ningún lado a dónde está el dinero; es decir, si esos recursos sirven para que los niños con cáncer ya cuenten con medicamentos, o para que los millones de mexicanos en condiciones de pobreza extrema cuenten con alternativas de empleo y, por ende, de satisfacción de sus necesidades.

Hay que señalar que el Gobierno de México dejó muy en claro sus prioridades económicas y con ello, en la práctica, demostró que su política económica no es en favor de los pobres ni de la generación de empleos.

Con la pandemia se pudo ver que Andrés Manuel López Obrador se decantó por el camino de la austeridad, ello al negarse a utilizar recursos adicionales, contratar deuda y aumentar el gasto público para salvar negocios, generar empleos y brindar tratamientos a pacientes durante este episodio que enlutó a miles de hogares.

Y lo que son las cosas, en este año electoral, el precepto de la austeridad se rompió y el Gobierno de la Cuarta Transformación decidió utilizar recursos adicionales con lo que se estima que el endeudamiento neto llegará a 1.8 billones de pesos o 5.4 por ciento del PIB, uno de los mayores montos jamás registrado.

Hay que contrastar. México registró un total de 511 mil 081 muertes por el Covid-19, mientras que el sistema de vigilancia epidemiológica registró sólo 334 mil 196 muertes por esta enfermedad.

A ello sumemos el que la esperanza de vida entre 2019 y 2021 se redujo entre 4 y 4.6 años en México, lo que significó un retroceso de aproximadamente 30 años. El 76 por ciento de esta disminución ha sido atribuida directamente a muertes por el virus.

Pero el derroche se observa en las campañas de Morena, donde se recurre a todo para buscar mantener el poder y, ergo, el control del país.

No se vale decir que el manejo de la crisis fue adecuada y que tras ello México emerge como el gigante del mundo.

No es para nada cierto, ya que al concluir la presente administración se podrá advertir con claridad lo que dejará López Obrador, con una cargada losa para los mexicanos, mientras siguen empeñados en gastar mucho para evitar que llegue un gobierno de distinto cuño político y se lleve a varios a donde pertenecen.

La carga será brutal. Lo análisis vaticinan lo peor y pareciera que nuestro país está inmerso en una vorágine que le llevará a escenarios insospechados, a situaciones como las que han padecido muchas naciones latinoamericanas que creyeron en la voz de un caudillo.