El Ingreso Ciudadano Universal consolida un modelo de bienestar progresivo que garantiza apoyo económico continuo a lo largo de la vida.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó la primera entrega de 20 mil nuevos apoyos del programa Ingreso Ciudadano Universal (INCU) para personas de 57 a 59 años, con lo que suman al día de hoy, un total de 107 mil 610 personas beneficiadas.
Durante el evento, la mandataria capitalina destacó que este programa marca un precedente al reconocer el acceso al ingreso como un derecho universal, sin distinciones socioeconómicas, y con un único requisito: la edad.
Para 2026, el Gobierno de la Ciudad de México proyecta incorporar a 155 mil personas a este programa, como parte de una estrategia más amplia que beneficiará a más de 2.5 millones de habitantes mediante distintos apoyos sociales.
En términos operativos, informó que el INCU otorgará un apoyo inicial de 2 mil pesos bimestrales, que aumentará conforme las personas transiten hacia otros programas sociales.
Destacó la continuidad de esta visión social durante la administración federal de Claudia Sheinbaum, particularmente con la expansión de programas universales dirigidos a la niñez y otros sectores.
El secretario de Bienestar e Igualdad Social (SEBIEN), Pablo Yanes Rizo, señaló que la Constitución de la Ciudad de México marcó un avance en el reconocimiento del derecho al mínimo vital. Explicó que, para acceder a este programa, el único requisito es tener entre 57 y 59 años, lo que permite a las personas incorporarse a un nuevo derecho social orientado a fortalecer su autonomía, brindar seguridad frente a las condiciones de vida y garantizar la posibilidad de un desarrollo independiente.
 
 
 


























