Las hongueras son guardianas del conocimiento sobre hongos silvestres y realizan estos recorridos, dependiendo de la temporada de lluvias, de julio a septiembre.
La académica e investigadora del Centro Universitario Tenancingo de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Andrea Edurne Jiménez Ruiz, ofrece asesorías y talleres sobre turismo rural a las hongueras tlahuicas-pjiekakjoo, con el objetivo de dar a conocer su labor al público y se disfruten los recursos, así como contribuir a su preservación y conservación.
Las hongueras tlahuicas-pjiekakjoo, abundó, son guardianas del conocimiento sobre hongos silvestres y realizan estos recorridos, dependiendo de la temporada de lluvias, de julio a septiembre.
“Ellas ya tienen un proyecto en forma. Cada año reciben cientos de turistas, quienes, organizados en grupos de 15 personas, realizan caminatas por el bosque. Durante tres o cuatro horas colectan hongos comestibles, mientras las hongueras les hablan sobre lo que van encontrando”, dijo la experta.
Con la ayuda de las hongueras, prosiguió, el turista identifica los hongos comestibles, los corta. Ellas hablan de cómo los identifica la comunidad, de sus colores, de sus formas, de su nombre científico, de su nombre común y de su traducción al tlahuica, así como de qué formas se cocinan.
Al regresar de la caminata, los turistas participan en la preparación de platillos y cocinan los hongos con las hongueras. Luego, se come en comunidad, se convive.
Esta actividad resaltó, permite replicar conocimientos tradicionales heredados de generación en generación en la comunidad tlahuica y a partir de ello se disfruta, se aprende y, por supuesto, también se contribuye a conservar y preservar el bosque.