Fugas provocan desperdicio de agua en un 40 por ciento


La Ciudad de México enfrenta graves retos en materia de agua potable y alcantarillado: más del 40 por ciento del suministro se pierde por la gran cantidad de fugas en la red hidráulica, y que apenas la mitad de la población paga los servicios, afirmó Rafael Bernardo Carmona, coordinador general del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex).
Al poner en marcha los trabajos de la Semana del Agua, con el tema “Agua y Comunicación”, el funcionario dio a conocer que diariamente entran a la red de agua potable capitalina 32 mil litros por segundo, los cuales serían suficientes para abastecer 300 litros por habitantes, pero la realidad es que el consumo promedio apenas llega a 177 litros, debido al desperdicio.
Esto quiere decir, explicó, que hay una eficiencia del 60 por ciento en el suministro de agua potable en la Ciudad de México, o si se quiere ver de otra forma, un desperdicio del 40 por ciento del caudal.
Las pérdidas se originan por la obsolescencia de la red conductora, la cual tiene una antigüedad de 50 años, por lo cual a partir de este año ha comenzado a trabajarse en la sustitución para poder recuperar ese suministro, vital en temporadas como la actual, en que se producen pocas lluvias, continuó Carmona.
Para el reemplazo de la red y la atención de las fugas, se determinó sectorizar la red secundaria, con lo cual se agilizaron los tiempos de respuesta, especialmente en lo referente a fugas y pérdidas de presión.
Para ejemplificar el volumen de líquido que se desperdicia, el funcionario del Sacmex, mencionó que el Cutzamala aporta 10 mil litros por segundo y se pierden 12 mil litros por segundo. “De esa magnitud es la cantidad de agua que la ciudad deja de utilizar”.
Carmona mencionó que el Sacmexha logrado una cobertura de agua potable de 98 por ciento, y de 94 por ciento en drenaje, con un consumo real de 177 litros diarios por habitante, considerando que en la ciudad viven 8.9 millones de personas.
Indicó que los 800 pozos de los que se extrae líquido de los acuíferos se ubican en su mayoría en el oriente de la ciudad y están sobreexplotados hasta en 18 litros por segundo, lo que causa que los mantos desciendan un metro y se provoque un hundimiento del subsuelo de 30 centímetros por año.

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