Falsa esperanza en la nueva normalidad podría traer traumas; expertos


Según expertos, la esperanza de la gente de regresar a la normalidad como nuevas y mejores personas podría traer traumas, neurosis, desconfianza, intolerancia, paranoia e irritabilidad.

Especialistas en psicología y sociología han advertido que la población puede estar desatollando una esperanza en un cambio que, lo más probable, nunca pasará y eso traerá desilusión. Apuntan que hay quienes, después de, al menos dos meses en encierro, experimentarán el síndrome del prisionero y querrán volver a casa.

“Vemos a mucha gente diciendo que una vez que pase la pandemia seremos mejores personas, como una promesa, como un deber ser , que ahora vamos a ser todos felices; qué va pasar cuando salgamos a la calle, te vas dar cuenta que no; mucha gente va a jugar más a favor de sí misma en una posición egoísta y va a llevar a una sanción moral de aquellos que creyeron que sí íbamos a cambiar. Cuando convivamos en el espacio público eso va generar tensiones y conflictos. Nuestra intolerancia va a acabar siendo una sanción moral con respecto a aquellos que no se comporten como creímos que se deberían comportar”, explicó Felipe Gaytán, especialista en sociología e investigador de la facultad de humanidades y ciencias sociales de la Universidad La Salle.

Al no poder regresar a la normalidad, previa a la pandemia, la población sentirá frustración y angustia. Una de las primeras cosas que se van a tener que vencer es el tema de la desconfianza con el otro, porque la gente no sabe quiénes podrían ser portadores asintomáticos del virus, explicó.

“Esa normalidad que conocemos ya no la vamos a tener y eso va a ser porque vamos a intentar llevar nuestros valores y nuestras normas, las pautas que construimos en nuestra casa en el ámbito privado al ámbito público; pero no todos vamos a actuar de la misma manera. Entonces vamos a estar reclamando al otro y seremos mucho más puritanos en términos de que ciertas cosas se tienen que hacer como creemos que deben hacerse”, comentó.

Al respecto la doctora Lucía Ledesma Torres, sicóloga y neurosicóloga clínica expuso que la experiencia colectiva de cambios en las rutinas de la población será abrumadora.

“El temor a salir y retomar la rutina con relativa normalidad puede ser todo un problema a superar. Habrá quienes ya cursen con afecciones sicológicas que requieran tratamiento en forma: trastornos de ansiedad, trastornos adaptativos, síntomas de estrés agudo o de trastorno por estrés postraumático, depresión, entre otros”, indicó.

 

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