-El cantante también informó que padece un problema de salud, revelando que tiene un problema de daño cerebral.
El cantante Kanye West, conocido oficialmente como Ye, vuelve a colocarse en el centro de la conversación pública, esta vez por una disculpa que busca cerrar uno de los capítulos más polémicos de su carrera.
Mediante un anuncio publicado en una página completa en The Wall Street Journal en el que reconoce el daño causado por años de comentarios antisemitas y racistas, y asegura que su comportamiento estuvo ligado a un problema médico no diagnosticado y a una crisis severa de salud mental.
Con el título “To Those I’ve Hurt” (“Para quienes he lastimado”), West escribió un mensaje directo y poco habitual en su tono reciente.
“No soy nazi ni antisemita. Amo a la gente judía”, afirmó, reconociendo que se siente profundamente avergonzado por sus acciones y comprometido con un cambio real.
Acepta que sus declaraciones pasadas fueron imprudentes y dañinas, y que no busca indulgencia ni un pase libre.
Esta disculpa llega después de años de declaraciones extremas, incluyendo publicaciones en redes sociales donde llegó a declararse nazi y a elogiar a Adolf Hitler.
Organizaciones como la Anti-Defamation League han documentado decenas de incidentes antisemitas vinculados directamente a sus palabras, subrayando el impacto real que tuvieron más allá del escándalo mediático.
La reacción, como era de esperarse, ha sido tomada con cautela, señalando la Anti-Defamation League que esta disculpa es largamente esperada, pero que no borra el daño causado.
Para muchos otros, el verdadero perdón solo podrá construirse si Ye deja definitivamente este tipo de discursos en el pasado.
Pero lo que más llamó la atención dentro del mensaje es la explicación médica que ofrece Ye. De acuerdo a lo que mencionó, sufrió una lesión en el lóbulo frontal derecho del cerebro a raíz de un accidente automovilístico ocurrido hace más de dos décadas, una lesión que no fue diagnosticada correctamente hasta 2023.
Esta omisión agravó su salud mental y derivó en un diagnóstico de trastorno bipolar tipo 1. Ye describió ese periodo como una desconexión total de la realidad. Habló de haber sufrido episodios maníacos prolongados, paranoia, impulsividad y una pérdida profunda de su identidad.
Reconoció haber buscado deliberadamente los símbolos más destructivos posibles, como la esvástica, llevándolo incluso a comercializarlos.
Y relató que fue a inicios de 2025, cuando atraveso un episodio maníaco de cuatro meses que terminó por llevarlo al límite. Fue entonces, impulsado por su esposa Bianca Censori, cuando decidió buscar ayuda profesional.
Hoy asegura haber encontrado un nuevo equilibrio gracias a medicación, terapia, ejercicio y un estilo de vida más ordenado.
El accidente que menciona Kanye ocurrió el 23 de octubre de 2002, no en 2001. Kanye se quedó dormido al volante mientras regresaba de un estudio de grabación en Los Ángeles y sufrió un choque frontal que le destrozó la mandíbula.
La lesión fue tan grave que requirió cirugía reconstructiva y su mandíbula quedó cableada durante semanas.
Lejos de frenar su carrera, ese accidente se convirtió en un punto de inflexión, ya que en ese periodo, dos semanas después, grabó “Through the Wire” con la mandíbula aún inmovilizada. Esa canción no solo se volvió icónica, sino que marcó el inicio de The College Dropout y de la leyenda de Kanye West como artista.
 
 
 


















