Mencionó que el 2 de octubre de 1968 quedó marcado en la historia de México como un día de dolor y resistencia.
Con un minuto de aplausos, el presidente municipal de Naucalpan, Isaac Montoya Márquez, encabezó el evento de conmemoración por el 57 aniversario del 2 de octubre de 1968, fecha que marca un episodio doloroso para los estudiantes mexicanos, tras la matanza de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.
Para la conmemoración, Naucalpan llevo a cabo eventos culturales y artísticos, todo en el bajopuente de Loma Linda y San Agustín donde se concentraron jóvenes, niñas, niños, además de personas adultas mayores, quienes escucharon y dejaron mensajes escritos sobre los lamentables hechos de aquel 1968.
Montoya Márquez mencionó que a través de la Dirección de Bienestar e Inclusión Social y en el marco del Día Internacional de la No Violencia, en Naucalpan se presentó el grupo de Concheros Nacawe.
Además se presentó el grupo de rock experimental Andrómeda, además de llevarse a cabo talleres y actividades de pintura y grafiti.
Montoya Márquez estuvo acompañado de Carlos Valerio “El Bolillo”, exintegrante de El Tri y colaborador de Rockdrigo González.

Durante el evento, Montoya Márquez mencionó que el 2 de octubre de 1968 quedó marcado en la historia de México como un día de dolor y resistencia.
“Para mucho, recordar la masacre de Tlatelolco es mantener viva la memoria de quienes alzaron la voz por la libertad y la democracia”.
Y afirmó que esta fecha nos invita a reflexionar sobre la importancia de la justicia, los derechos humanos y la fuerza de la sociedad para nunca olvidar.
“Nunca olvidaremos a las y los estudiantes que entregaron su vida por defender sus derechos y luchar por la igualdad y la democracia de México aquel 2 de octubre de 1968”.
Durante el evento, reafirmó que lo que esa noche definió al pueblo mexicano, es que este nunca estuvo dispuesto a mantenerse sometido ni agachado; convirtiéndose en un pueblo que impulsó la democracia, los derechos humanos, la libertad de las personas y la justicia, de manera pacífica y justa.
“Aquellos jóvenes, con sueños de libertad, justicia y democracia, que tenían la esperanza de transformar el curso de este país, hoy son parte de este proyecto de transformación”.
 
 
 



























