Analistas de firmas financieras consideran que aún podrían darse ajustes adicionales hacia finales de año.
El Banco de México (Banxico) envió una señal de cautela a los mercados financieros tras anunciar un recorte de 25 puntos base a la tasa de referencia, que quedó en 6.50%, al tiempo que anticipó el cierre del ciclo de relajación monetaria iniciado en marzo de 2024.
Especialistas señalaron que el banco central busca reforzar su postura antiinflacionaria ante la incertidumbre internacional y la persistencia de riesgos en los precios.
Analistas de firmas financieras consideran que aún podrían darse ajustes adicionales hacia finales de año, dependiendo de factores como las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, el comportamiento del peso mexicano y la evolución de la inflación.
Con el ajuste anunciado, la tasa real se ubicó en 2.79%, dentro del rango neutral estimado por Banxico, lo que implica una política monetaria que ya no restringe significativamente el crecimiento económico, pero tampoco estimula la actividad productiva.
Analistas señalaron que el banco central también endureció ligeramente su lenguaje respecto a los riesgos inflacionarios, al destacar la persistencia de la inflación subyacente y los posibles efectos derivados del entorno global.
Entre los factores que podrían influir en futuras decisiones monetarias destacan la revisión del T-MEC, la volatilidad internacional, el conflicto en Medio Oriente y la política monetaria estadounidense.
El mercado financiero mantendrá ahora la atención en los próximos datos de inflación y en las señales que emita Banxico sobre la evolución de su postura monetaria durante el segundo semestre del año.
 
 
 
 
 
























