-La estrella del esquí estadounidense tuvo que abandonar. El oro lo ganó su compatriota Breezy Johnson y la plata, la alemana Emma Aiche. El bronce fue para la italiana Sofia Goggia.
La estrella estadounidense del esquí alpino Lindsey Vonn, que participaba en los Juegos Olímpicos recién inaugurados a pesar de haber sufrido una grave lesión de rodilla la semana pasada, sufrió una violenta caída y abandonó en el descenso femenino de Milán-Cortina, en Italia.
La “Speed Queen”, campeona olímpica de descenso en 2010, se cayó en el inicio de su descenso en Cortina d’Ampezzo, permaneciendo tumbada en la nieve antes de ser atendida por el equipo médico, entre lágrimas y gritos de dolor, según mostraron las imágenes de televisión. De partida con el dorsal 13 y a sus 41 años, Vonn apenas llevaba una docena se segundos de bajada cuando se enganchó con una de las puertas y, ya desequilibrada, se cayó al aterrizar de un salto en una curva.
La estrella estadounidense había protagonizado un espectacular regreso tras seis años apartada de la competición y con una prótesis de titanio en la rodilla derecha. Una nueva y grave lesión sufrida en el descenso de Crans Montana, en Suiza, a una semana de los Juegos, no la hizo desistir. Había realizado entrenamientos oficiales prometedores, en particular el del sábado, que terminó en tercera posición.
La prueba del descenso se reanudó tras más de un cuarto de hora de interrupción. La estadounidense Breezy Johnson, actual campeona mundial de la disciplina, ganó finalmente el oro olímpico, imponiéndose por sólo cuatro centésimas a la alemana Emma Aicher, que galó la medalla de plata. La italiana Sofia Goggia acabó tercera, consiguiendo la medalla de bronce.
 
 
 





























